Loco enganche
Y ella estaba
agotada. Como un grito que, aunque desgarrado, no es capaz de llegar a ningún
lugar donde sea consolado. Y tan doloroso, que ya agotado, acaba muriendo.
Y esta vez, ella estaba
tan agotada, que aunque muriera de pena, iba a aguantar sin dar ese paso que
siempre daba y por el que siempre acababa herida de muerte.
Y ella estaba tan
agotada, que quería dejarse querer, aunque pasara una eternidad, y la nada
arrasara con todo a su alrededor.
Era tanto el dolor
de su interior, eran tantas las ocasiones en las que se había caído al vacío
que no podía permitir dar una nueva oportunidad a que ese frío la volviera a
turbar.
Un corazón caliente,
congelado por la frivolidad y por la falta de empatía.
Y ella estaba tan
agotada que no quiso volver a bailar al son del dolor…
Comentarios
Publicar un comentario